El campo Valenciano, el campo extremeño, el campo andaluz, no levanta cabeza. ¿Porque se pone el ojo en una mierda de 50 €, que me parece insultante, y no se mira el problema de los acuerdos internacionales? ¿Cómo es posible que en un pueblo, plagado de excelentes naranjas, se vendan en los supermercados que se encuentran a pocos metros de los campos naranjas sudafricanas?