Eso es verdad, completamente.
Y sin embargo creo que es un error, desde la izquierda, hacer un llamamiento moral.
Si todos fuéramos mejores, en el sentido de ser más empáticos, sin duda el mundo se volvería más justo.
Pero me parece a mí que la estrategia adecuada desde la izquierda es centrarse en lo material, en forzar a los dueños de la riqueza a compartirla, incluso contra su voluntad.
Porque creo yo que la afirmación también funciona al revés: si lográramos que el mundo fuera más justo, cada uno temeria menos por su futuro y el de los suyos, y tendría el espacio para ser más empático.
Quiero decir, invertir los términos de esa afirmación
@severianx La primera vez que leí "El socialismo y el hombre en Cuba" me enamoré de ese sentimiento de amor, de ese sentir lo que le pasa a tu prójimo esté donde esté. Siempre sin olvidar que el poder ha de residir en quien crea la riqueza, es decir la clase obrera.