@hispa@mastodon.social No, tengo el síndrome del golfista, es curioso porque no he jugado al golf en mi vida. Deberían llamarlo síndrome del currante. Los nervios que pasan por el codo están oprimidos y hay que abrir el canal, porque el músculo se atrofia y se pierde fuerza en el brazo, vamos como si sí fuera un brazo de trapo.