“La lógica o la ética pierden frente a la respuesta inmediata de los iguales. Ellos, que han crecido subiendo su vida a las redes, ni siquiera entienden lo que es su intimidad... no son nativos digitales, sino huérfanos digitales, los adultos de su entorno no han podido enseñarles a usar una tecnología que ellos tampoco dominan”.