No sé si me preocupa tanto una posible victoria en las urnas de la ultraderecha (aunque gane Feijoo, el verdadero ganador sería el Fachascal), como la ya tangible infiltración de su discurso de odio en la sociedad a nuestro alrededor.
Ahí creo que ya han ganado. Tengo la percepción de que nos hemos vuelto más egoístas, individualistas y maleducados como sociedad. Y me corroe por dentro.