Magdalena
¿Es que tan mal expreséme,
doncel, que no comprendióme?
¿No miróme?¿No escuchóme?
¿Tan poco afable mostréme
que apenas viome ya odióme?
Don Mendo (a Renato)
Escuchéla y contempléla;
vila, señora y oíla;
pero cuanto más miréla
y cuanto más escuchéla
menos, señora, entendíla.
(Jornada III)