Turrón
Véase aquí el prototipo de un cambia-colore en la persona del canónigo Morales; el cual redarguido por el buen patriota, le contesta en esta forma:
Pero ¡hombre! todo no ha de ser Numancia:
la constancia es virtud, pero algo rancia.
Yo siempre en este género de esgrima
me voy al lado del que se halla encima.
Cuando vi sublevarse al pueblo insano,
¡prorrumpí: ¡Viva el pueblo soberano!
Siguióse la Central; y yo, al encuentro
saliéndola, me hallé como en mi centro.
Vino José Primero; y sin gran pena
de su orden me colgué la berenjena.
Y si después, rodando mas la bola,
viene a mandarnos un bozal de Angola
veréis que con el negro me congracio,
y aun hundiré a estornudos el palacio.
Así se vive en puestos y en honores
con solo en la opinión cambiar colores