¿Es normal que el número dos del ministerio del Interior y el presidente de la Audiencia Nacional se escriban mensajes durante un año mientras la justicia está investigando al ministerio por el caso Kitchen?
¿Es normal que ese secretario de Estado, mano derecha de Jorge Fernández Díaz, pidiera consejo y ayuda al presidente de la Audiencia? ¿Es normal que ese magistrado le contestara cosas como 'te cuento en cuanto sepa'? ¿O que, sobre la imputación de Martínez por la Kitchen, le dijera: "no me han comentado nada pero a ver qué me cuentan"? ¿O "espero que la idea no sea joderte"?