Depeche Mode: Memento Mori
Hay "algo" con los discos nuevos de aquellas bandas que unx escucha desde hace tiempo. En el caso de Depeche Mode, a los que escucho devotamente desde hace ya 37 años, desde los 2000 para acá, tuve que desarrollar una especie de "expectación contenida". Como todo grupo musical, tiene momentos más brillantes que otros. Y discos que solo se pueden apreciar con el paso del tiempo. Lo cual es algo raro. Al menos, raro para mí que no me pasa lo mismo con los discos nuevos de mis otras dos bandas favoritas: Radiohead y Nine Inch Nails, que todavía me gustan de inmediato.
En los años 90, Violator y Songs Of Faith And Devotion fueron dos bombazos de Depeche Mode que podían asimilarse inmediatamente. A la distancia, parecen sus dos obras maestras. ULTRA sonaba más transicional, Alan Wilder se había ido y su ausencia demandó un ejército de músicos y colaboradores para remar un sonido distinto.
Exciter (2001) es, definitivamente, el disco que más tiempo me llevó asimilar. Sigue siendo mi disco menos preferido. Playing the Angel (2005) me devolvió esa sensación de conectar enseguida con la música y las melodías. Pero Sounds of the Universe (2009) me puso de nuevo en ese estado de "cautela" horrible. Delta Machine (2013) y Spirit (2017) hicieron el mismo recorrido que Exciter o ULTRA, el de la escucha atenta, algo distante, espaciada y recién pasado unos años pude disfrutarlos y escucharlos completos.
Me preparé toda la semana para esperar con mesura, casi desconfianza, la salida de Memento Mori (justo hoy 24 de marzo). Hay sobre todo, algo del plano emotivo a esta altura con un grupo musical que ha sido la "banda sonora" de una vida (la mía en este caso, pero de millones de personas más también) que atenta contra la escucha, una especie de sensación anticipada de que se le puede "perdonar" la autoreferencia, las fórmulas y ese tipo de cosas que hacen que muchas bandas de larga trayectoria sean "bandas tributo" de sí mismas. Pero Depeche las ha venido esquivando bastante bien, aunque no siempre con efectividad.
Así que anoche, me dediqué a escuchar el nuevo álbum con una "ansiedad controlada". A esta hora, ya lo escuché seis veces.
Es un discazo.
Sigue en la senda del sonido analógico, asumida ya concientemente como una banda de música electrónica, haciendo experimentos sonoros, especialmente en lo que refiere al tatamiento del sonido y de las melodías, pero sin repetirse aunque suene familiar. Como la sensación al llegar de nuevo a casa después de muchos años de andar por ahí. Conocido pero distinto. Me ha sorprendido de manera muy positiva y seguramente se convierta en uno de mis discos favoritos.
Gracias, Dave y Martin, por envejecer conmigo y no conformarse nunca.
No digas que me amás
Vos serás la asesina,
yo seré el cadáver.
Vos serás el thriller,
y yo seré el drama, por supuesto.
Si vos hacés de pecadora,
yo seré la mácula.
Si hacés de ganadora,
yo seré tu dolor permanente.
Yo seré el aburrimiento,
vos, el deseo.
Yo seré los abucheos
y vos serás el sonido del coro.
Vos, la anestesia,
yo seré el grito.
Vos serás la promesa
y yo seré el final de tus sueños.
Así que no digas que me amás,
porque nunca me amarás.
Serás las flores
que algún amante envió.
Yo seré la nota de despedida
que se esconde en ellas.
Sos la cantante,
yo soy la canción,
la melodía que perdurará,
el sabor amargo que queda en tu lengua.
Así que no digas que me amás,
¿cómo podrías amarme?
Tus flores y la fantasía,
los secretos ayudan a las notas que guardás,
las promesas dejadas en las sábanas.
Nunca me amarás.
Engañá a tus amigos, creé tus mentiras,
arreglá las cosas y coartadas,
al final no podés disimular
que nunca me amarás...
Vos serás la asesina,
yo seré el cadáver.
Vos serás la risa,
y yo seré el remate, por supuesto
Depeche Mode: Don't Say You Love Me
https://youtu.be/kTvqFEO9MGk#Música #DepecheMode #MementoMori #DontSayYouLoveMe
Si es el último disco, es un manera súper digna de irse porque es es, como dije, un discazo. A la altura de la leyenda en la que se ha convertido.