🦥🤗☕
Reiniel Pérez Ventura.
Ojo cerrado de la realidad;
ojo parpadeante del hombre;
en el centro tu cuerpo, mujer,
le entrega el mundo al mundo.
Cojo un fruto y lo paso por tu cuerpo
para encontrarte la boca;
veo cómo seleccionas la semilla
y plantas un árbol en mi alma.
Te tengo para hablar con aquello
que no he logrado despertar,
te tengo para callar y dictar pasos y sombras,
para encender el cuerpo que vaga solo por el lenguaje.
¿No sientes al viento batir
las hojas del árbol
que sigue en mi sangre?
Tú vives reunida en el polvo, todos te sepultan,
pero yo te hago sílaba en mis manos
y te pongo en la herida como una venda.
Otros prefieren vivir sin un signo,
sin un adentrarse del cuerpo en el cuerpo.
Ellos están en el techo de las cosas,
en la intemperie del mundo,
sobre la alegría de lo clausurado.
Pero tú me abres el hogar de los hallazgos,
me invitas a descubrirme.
Porque tantas cosas no pueden existir para quedar mudas,
porque yo voy pasando mi mano sobre tu agua petrificada
para elevar el día sobre la carne
y encontrarte debajo del polvo,
abierta hacia todas las manos.
Ojo abierto de la realidad;
ojo parpadeante del hombre.
Y en el centro estás tú,
dormida y enemiga de ti misma.
Y en el centro de mi corazón estás tú,
esperándome muda para hacerte.