Ayer tuve el privilegio de asistir a una charla de dos Cooperantes. Ambos han estado en Palestina, es terrible lo que se ve allí, desgarrador. También estuvieron en campamentos de refugiados sirios, no pude evitar llenarme de rabia y de impotencia al oír lo que contaban. Ni evitar que de mis ojos emanar a ese líquido que se llama lágrimas. Pero también es importante conocer lo que ven los cooperantes que se juegan la vida, ver lo que ningún medio cuenta. #SeanCapacesDeSentir