"De hecho, en los documentos que se conservan del Concilio de Elvira (Granada), a principios del siglo IV, ya hay constancia de la presencia de judíos en Hispania. Se trataba de inmigrantes que buscaban recursos de supervivencia en la costa mediterránea, fundamentalmente en Elche y Tarragona, pero también en grandes ciudades de la época como Mérida."