Navegar con con algo que no sea Vivaldi se me hace como jugar al fútbol con una mano atada a la espalda. Para streaming, uso Firefox, más que nada por tener separadas las pestañas.
Como gestor de contraseñas utilizo desde hace ya bastantes años una sofisticada red neuronal ubicada en el interior de mi cráneo. Anda escasa de memoria, pero me las voy apañando.