Dejar claro a todos tus vecinos que en cuanto acabes con Ucrania igual les haces lo mismo a ellos no es la mejor forma de motivarles a apreciar más tu lengua y tu cultura.
Que los rusos se quejen de ser víctimas de un agresivo nacionalismo de carácter chovinista indica que hace mucho que no se miran en el espejo. O que tienen una cara de cemento armado.