Curioso que refuercen un estereotipo que a ellos se les aplica tanto o más que a los sevillanos. Que lo del mexicano durmiendo la siesta bajo su sombrero lo tenemos más grabado que el bigote de Cantinflas, señores. Y mejor no hablemos de cómo suelen salir más modernamente en las pelis los mexicanos. Que dan ganas de salir corriendo.
En fin, al menos, a los de Bilbao nos han salvado ("si fueras a Bilbao dicen que es donde están todas las empresas y la gente trabajando todo el día"), aunque igual simplemente nos han llamado sosos y mataos.