El purismo me resulta molesto y pobre en casi todas sus formas.
Pero es que, además, suele ser la tumba de aquello que, oh paradoja, pretende salvar.
Y hoy mi alma chucha, mestiza y cruzada, quiere rebelarse contra un tipo específico de puristas, que llamaré los “puristas del ingrediente”.
Son los que te dirán que si tomas el café con leche y azúcar es porque no te gusta el café.
Y que si lo tuyo es el chocolate con leche y no el cacao puro es porque no te gusta el chocolate.
Es básicamente gente que niega la receta, el cóctel, como herramienta gastronómica básica.
Pero lo que de verdad me gustaría lanzarles no es esta crítica, sino a una nueva casta superior de puristas del ingrediente que directamente viajan a las zonas donde el cacao y el café crece salvaje y lo recogen con los dientes de las plantas, lo mascan y degluten sin molerlo ni procesarlo DE NINGÚN MODO.
Oh, qué deliciosa lección de humildad se llevarían.
@keyeoh los cafeteros chuchos recibimos encantados en nuestro bando, con terrones de azúcar y nubes de leche con formas cuquis y espolvoreado de virutas de chocolate.