Entrada occidental del Valle Salado. A lo largo de los siglos sufrirá importantes reformas estructurales que la harán convertirse en la iglesia actual. Con el arrasamiento de San Cristóbal en el marco de la Guerra de Independencia (siglo XIX), Santa María de Villacones pasa a ser la parroquia de Salinas de Añana, manteniendo hasta nuestros días su importancia no solo religiosa sino también simbólica, de guardiana de la memoria del Valle Salado.