Ayer naciste, y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lucida,
y para no ser nada estás lozana?
Si te engañó su hermosura vana,
bien presto la verás desvanecida,
porque en ti hermosura está amagada
la ocasión de morir muerte temprana.
Cuando te corte la robusta mando,
ley de la agricultura permitida,
grosero aliento terminará tu suerte.
No salgas, que te aguarda algún tirano;
dilata tú nacer para ti vida,
que anticipas tú ser para ti muerte.