El personaje estrenó su nueva imagen, con gran éxito, en la campaña de 1931, y el pintor siguió haciendo retoques en los años siguientes. Muy pronto se incorporó a sí mismo como modelo del personaje, y a sus hijos y nietos como modelos de los niños que aparecían en los cuadros y postales. Los dibujos y cuadros que Sundblom pintó entre 1931 y 1966 fueron reproducidos en todas las campañas navideñas que la empresa de bebidas realizó en el mundo, y tras la muerte del pintor en 1976, su obra ha seguido difundiéndose constantemente.