Va a ser el turno del Partido Popular, el momento en el que Cuca Gamarra tenga que defender la abstención de su partido a una moción que si antes de que empezara ya intuíamos que iba a ser surrealista, después de la intervención del líder de Vox, Santiago Abascal y, sobre todo, de su candidato, Ramón Tamames, ya sabemos que fue todavía peor de lo que imaginábamos.