Nos mudamos a Ponferrada este marzo, para que Raquel cubriera una sustitución de cinco meses. Y mañana nos volvemos a Salamanca.
Ha sido una etapa estupenda, la verdad.
Sí, he lidiado con mis demonios habituales de mi vida adulta: el aislamiento social debido al teletrabajo, el desarraigo debido a demasiados años de constantes cambios de país, de ciudad y de todo...
Pero no me han superado; es más, creo que esta vez he sido yo quien les he vencido la batalla. Llegué con mucha ansiedad y hoy casi ha desaparecido.
Se debe a muchas cosas, pero entre otras, a la comunidad que he encontrado en Mastodon.
No tenía muchas oportunidades de hacer amigos en Ponferrada (tampoco es que sea yo muy hábil con eso), y aquí he encontrado gente muy maja y bonica que me ha hecho sentir acompañado en mi rutina de anacoreta enchufado a Internet.
Así que gracias, amores.
¡Seguimos!
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@miguelespigado
vale no se que día pero ya te digo