FÓSFOROS
Hemos aceptado nuestra levedad,
lo que en esencia somos: diminutos fósforos ardiendo
en medio del vacío
que siembra en una ermita la penumbra.
La vida cruza rauda
ante nosotros. Nuestros recuerdos ruedan como uvas
sobre un mantel de hule. Nada somos. Hemos aceptado
nuestra levedad
para acercarnos hoy, bajo la lluvia,
a conectar con nuestra raíz, lo que ayer fuimos,
y a ofrendar amor, ternura e incertidumbre
a los ausentes, dejando crisantemos en una tumba.