Perseidas
lluvia de estrellas fugaces recibe el nombre de Perseidas, en honor a la constelación de Perseo. Según la mitología griega, Perseo era el hijo del dios Zeus y la ninfa Danae. Cuenta la historia que Zeus, enamorado de la preciosa ninfa, tuvo que transformarse para poder entrar en la habitación donde estaba cautiva su amada y engendrar así a su futuro hijo. La forma que eligió el dios fue, precisamente, una lluvia dorada.