😶😶😶
alimentando con resignación la desesperanza
GONZALO HIDALGO BAYAL
Hay un áspero espíritu en las calles
de casinas humildes, ya abatidas,
regadas por arroyos hoy resecos.
Es el áspero espíritu de quienes
fundaron a los que hoy pasean, huérfanos,
por estas correderas, melancólicos,
en busca de algún rastro que vincule
nostalgias del ahora con la estirpe.
Aquí la extraña entraña irreparable,
el tiempo que se fuga en lo innombrado.
Los fragmentos de la memoria invocan
un entero retorno de la ausencia.
En estas callejuelas cara a cara
el dios del páramo y la breve fábula
de la extinción, el pozo espeso, gélido,
del ayer, y en la cumbre el firme templo
inexorable de los días ásperos.
(Murania)