A quien corresponda 😁
Obviamente, habían tomado alguna especie de droga para hacerse inmortales y gilopllas, una droga que les era imposible analizar o aislar, y que les impedía no ser gilipollas
puedan morir de egos. No cabía duda de que el efecto se prolongaría indefinidamente, si es que no era eterno.
Ante tal amenaza los dos monarcas poseyeron a la muchacha. Cuando hubieron terminado, la joven les dijo:
_Verdaderamente sois muy expertos.
Sacó luego del pecho un collar de quinientos setenta anillos y dijo:
_¿Sabéis qué es esto?
_Desde luego que no. A lo que ella repuso:
_Los propietarios de estos anillos han hecho el amor conmigo, poniéndole los cuernos al bobalicón del efrit. Ahora vosotros también me entregaréis los vuestros.
Y los dos hermanos sacándolos de los dedos así lo hicieron. Por fin dijo la adolescente:
_ Ese maldito genio me raptó en mi noche de bodas, encerrándome luego en una caja con siete candados y ocultándome en el fondo del mar embravecido; pero el pobre no sabe que cuando una mujer quiere una cosa nada puede detenerla, como bien dice el poeta:
No te fíes de las mujeres,
ni de sus juramentos .
Como se desvanece la alegría,
así se desvanecen las penas.
Sus favores y sus iras
dependen del capricho
de sus antojos.
Hacen alarde de un falso amor
y la traición se anida entre sus faldas.
Toma ejemplo de la historia de José,
y defiéndete de sus engaños.
¿No ves que el diablo hizo
expulsar a Adán por culpa de ellas?
Y otro poeta dice:
Acalla una calumnia
que no hace más que embravecer
al calumniado, y que exalta
la pasión de amor violento.
Si amo, nada hago
que no hicieran los hombres
en lo antiguo antes que yo.
Mucho asombro suscita
quien se ha salvado
de la seducción de las mujeres.
El genio, una vez que hubo mirado a la muchacha, dijo:
_¡Oh señora, a quien rapté el mismo día de tus bodas!, el sueño me vence y quiero descansar_. Y así, reclinando la cabeza sobre su regazo, se quedó profundamente dormido. La muchacha empero a mirar a su alrededor hasta que vio en la copa del árbol a los dos reyes; entonces, depositando delicadamente en la yerba la cabeza del genio, se acercó al árbol haciendo señas a los dos monarcas para que bajaran sin miedo. Mas al ver que no tenían intención alguna de descender de allí arriba, dijo:
_Si no bajáis, despertaré al genio y éste, enfurecido, os matará.
La muchacha vio cómo los dos hermanos descendían del árbol temblando de miedo, y cuando los tuvo frente a frente dijo:
_Muy bien, ahora los dos me daréis una gallarda demostración de vuestra virilidad; de lo contrario avisaré al efrit.
Asustado y confuso Sahriyar dijo a su hermano:
_¡Anda, apresúrate, haz lo que ha dicho!
_Sería mejor que empezaras tú contestó Sahzamán.
Y ambos se invitaban mutuamente a empezar primero.
_¡Basta ya! _exclamó_, haced pronto lo que os he mandado o despertaré al genio...
Ella brilló en las tinieblas, y rompió el día, y de su luz ilumináronse las alboradas. En su resplandor se miran los soles, y las lunas en la claridad de sus ojos. Se desgarran los velos y los seres vienen a postrarse, embelesados, a sus pies. Cuando cruzan el firmamento los relámpagos de su mirada, se humedecen los rostros de lágrimas amantes.
Lector , Cuenta Cuentos, Conciencia Social
Diseñador Gráfico